viernes, 4 de febrero de 2011

Grafeno y otras cosas...

Hoy voy a escribir algo sobre el grafeno y algunas cosas relacionadas.
Para los que no son conocedores de toda la onda de los nuevos materiales y lo que se viene, les cuento que el grafeno es un polimorfo del carbono bastante chido que consiste en una sola lámina (bidimensional) de átomos de carbono enlazados en forma de hexágonos, como si fuera un panal de abejas. El grafito, constituyente de la mina de los lápices (no de todos los lápices en realidad) son varias capas de grafeno enlazadas por interacciones débiles una con otra, de manera que se pueden deslizar y así dejar el trazo de grafito, permitiendo la escritura con lápices.
El tema es que el grafeno per se, la lámina bidimensional, es súper resistente y tiene una altísima conductividad eléctrica y térmica, tal que casi ni siquiera disipa calor por efecto Joule. Además, es tan chido que dopándolo con ciertos metales se vuelve mejor semiconductor que el silicio, porque consume menos energía eléctrica para realizar una tarea similar.
Hay un montón de fenómenos cuánticos más para destacar, pero por ahora no me voy a meter en la pesada.
Y todo esto a qué viene? Bueno, los semiconductores son los materiales utilizados en muchos componentes electrónicos (prácticamente todos) que forman parte de los dispositivos electrónicos que todos usamos día a día, así que probablemente cuando se descubra la forma de producirlo y manipularlo en masa va a inundar la industria tecnológica con dispositivos mucho más avanzados.
Que el premio Nobel de física en el 2010 se lo hayan ganado investigadores que estudian el grafeno debería decirnos algo...
Como sea, está claro que el desarrollo de súper materiales va a dar lugar a una vertiginosa (aún más vertiginosa que ahora) explosión de los dispositivos tecnológicos, en concordancia con la ley de Moore. Es importante replantearse hasta qué punto esto es bueno o malo para la sociedad, aprender a leer entre líneas las noticias y artículos sobre tecnología, y empezar a estimar las consecuencias de un advenimiento progresivo de dispositivos inteligentes. No hablo precisamente de "la deshumanización que producen las telecomunicaciones", y esto de que se están perdiendo valores y contacto social, es parte del desarrollo y la evolución de las sociedades modernas. Cuestionar eso es bastante pointless. Lo importante es pensar hasta qué punto es conveniente llegar con la inteligencia artificial, y crear reglas (además de las famosísimas y por siempre válidas tres reglas de la robótica de Asimov) para no poner en riesgo el orden global.
Antes que las máquinas ataquen al hombre, es mucho más probable que el hombre ataque al hombre a causa de algo relacionado con las máquinas. Homo homini lupus. A pensar.

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